Quinta Normal busca recuperar la Basílica de Lourdes y suma al Servicio del Patrimonio a los esfuerzos de conservación

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El director Regional Metropolitano del Servicio del Patrimonio Cultural propuso avanzar en un convenio de colaboración entre los Agustinos de la Asunción, la Municipalidad de Quinta Normal y el Serpat. La iniciativa busca poner apoyo técnico especializado a disposición de la recuperación de uno de los principales íconos patrimoniales de la comuna.

La recuperación y conservación de la Basílica de Lourdes volvió a ocupar un lugar central en Quinta Normal, luego de que el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (Serpat) ofreciera su apoyo técnico para contribuir al proceso que impulsan la Municipalidad y los sacerdotes Agustinos de la Asunción.

Durante una reunión de trabajo, el director Regional Metropolitano del Serpat, Gabriel Díaz, acompañado por su jefa de Gestión Administrativa, Daniela Trincado, planteó la posibilidad de avanzar en un convenio de colaboración entre los Agustinos de la Asunción, la Municipalidad de Quinta Normal y el Servicio del Patrimonio.

El objetivo sería poner a disposición de las partes la experiencia técnica del organismo para apoyar las futuras acciones destinadas a la conservación de la basílica.

Entre las alternativas planteadas se encuentra el respaldo especializado del Centro de Conservación y Restauración, particularmente para abordar elementos que requieren conocimientos específicos, como los grandes vitrales que forman parte del templo.

Un patrimonio que identifica a Quinta Normal

Inaugurada en 1958, después de aproximadamente 30 años de construcción, la Basílica de Lourdes y la gruta de la Virgen constituyen uno de los principales hitos urbanos y patrimoniales de Quinta Normal.

Su importancia, sin embargo, trasciende los límites comunales. El conjunto religioso se ha convertido durante décadas en un punto reconocible para los habitantes de distintos sectores de Santiago y en parte de la identidad urbana del poniente de la capital.

El paso del tiempo y los efectos del terremoto de 2010 han dejado huellas en distintos sectores de la construcción, incluyendo paredes, techumbres y vitrales de grandes dimensiones confeccionados en Francia.

Frente a este escenario, la Municipalidad de Quinta Normal y los sacerdotes de los Agustinos de la Asunción han desarrollado un trabajo destinado a determinar el estado de conservación del recinto, identificar sus principales daños y establecer las alternativas más adecuadas para intervenirlo.

El desafío de conservar los vitrales

Uno de los elementos que concentra especial atención son los vitrales de la basílica, tanto por sus dimensiones como por su valor artístico y patrimonial.

En ese ámbito, el eventual apoyo del Centro de Conservación y Restauración del Serpat podría entregar conocimientos especializados para determinar las medidas necesarias para su conservación.

La propuesta del director regional apunta precisamente a que la experiencia técnica del Servicio del Patrimonio pueda complementar el trabajo que ya se está desarrollando desde la comuna y la congregación religiosa.

La idea de establecer un convenio permitiría además coordinar los esfuerzos de las distintas instituciones involucradas y avanzar hacia una estrategia común de conservación.

Trabajo conjunto para recuperar un símbolo comunal

La reunión contó con la participación del Padre Provincial Bolivar Paluku y del párroco Marcelo Marciel, representantes de los Agustinos de la Asunción, además de profesionales y funcionarios vinculados al trabajo municipal.

Por parte de la Municipalidad de Quinta Normal participaron Carolina Ipinza, de la Secretaría Comunal de Planificación (Serplac); Néstor Riquelme, coordinador del programa Revive; y Rodrigo Rojas, coordinador del Paseo Lourdes.

También participaron los profesionales Catalina Torres y Roberto González.

El encuentro permitió poner sobre la mesa la necesidad de continuar avanzando de manera coordinada para enfrentar el deterioro que afecta al conjunto religioso.

Para Quinta Normal, la conservación de la Basílica de Lourdes representa no solamente la recuperación de un edificio religioso, sino también la protección de un espacio que forma parte de la historia y de la identidad urbana de la comuna.

La eventual firma de un convenio entre el municipio, los Agustinos de la Asunción y el Servicio del Patrimonio abriría una nueva etapa en este proceso, incorporando capacidades técnicas especializadas para abordar los distintos desafíos que presenta uno de los monumentos más reconocibles de Quinta Normal y del sector poniente de Santiago.

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