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La alcaldesa de Quinta Normal fue una de las autoridades de oposición que se retiraron anticipadamente de una instancia convocada por el Gobierno para abordar la crisis de seguridad. La decisión genera cuestionamientos en una comuna donde los vecinos llevan años reclamando por robos, violencia y una creciente sensación de inseguridad.
La seguridad de los vecinos parece haber quedado, una vez más, atrapada en medio de las diferencias políticas.
Este martes, la alcaldesa de Quinta Normal, Karina Delfino, fue una de las jefas comunales de oposición que abandonaron anticipadamente una reunión convocada por el Gobierno en el Palacio de La Moneda para abordar precisamente uno de los problemas que más preocupa a los chilenos: la delincuencia y la seguridad pública.
La escena resulta particularmente llamativa tratándose de Quinta Normal, una comuna donde los vecinos han manifestado reiteradamente su preocupación por los robos, asaltos, portonazos, hechos de violencia y la sensación de inseguridad que afecta a distintos barrios.
Mientras el Gobierno buscaba sentar en una misma mesa a alcaldes de distintas regiones para coordinar medidas frente a la delincuencia, varios representantes de oposición optaron por retirarse antes de que terminara la jornada.
Entre ellos estuvieron los alcaldes de Quinta Normal, Puente Alto, Maipú y Valparaíso, mientras que el alcalde de Renca también se retiró debido a compromisos previamente establecidos.
Una reunión de seguridad que terminó convertida en disputa política
El Presidente José Antonio Kast había iniciado la jornada haciendo un llamado explícito a profundizar la coordinación en materia de seguridad.
“Hay un tema transversal que preocupa a toda la ciudadanía, que es la seguridad, y queremos profundizar en eso”, señaló el Mandatario.
Sin embargo, la instancia terminó tensionada por las diferencias entre el Gobierno y los alcaldes opositores.
El alcalde de Puente Alto, Matías Toledo, explicó que su retiro estuvo relacionado con la salida del ministro de Seguridad, Martín Arrau, quien debió trasladarse al Congreso, además de diferencias respecto de las propuestas planteadas por el Ejecutivo.
Entre los puntos cuestionados se encuentran las modificaciones a la Ley Antibarricadas impulsadas por el Gobierno.
¿Y Quinta Normal?
La pregunta que queda instalada es inevitable: ¿qué ocurre cuando las diferencias políticas llegan a una reunión destinada a enfrentar la delincuencia?
En Quinta Normal, los vecinos no votan por izquierda o derecha cuando llaman a Carabineros después de sufrir un robo. Tampoco preguntan quién ocupa La Moneda cuando necesitan recuperar la tranquilidad para salir de sus casas.
La delincuencia no tiene color político.
Por eso, la decisión de abandonar una reunión cuyo objetivo declarado era abordar la seguridad pública puede ser legítimamente cuestionada desde la perspectiva de los habitantes de la comuna.
Más aún cuando la administración municipal ha hecho de la seguridad una de las materias relevantes de su gestión y cuando los vecinos exigen respuestas concretas frente a los delitos que afectan diariamente a sus barrios.
¿Infantilismo democrático?
El episodio abre también un debate político sobre la capacidad de las autoridades para separar sus diferencias partidarias de aquellas materias que requieren coordinación institucional.
Una cosa es discrepar con el Gobierno. Otra muy distinta es no aprovechar todas las instancias disponibles para plantear directamente las necesidades de una comuna que enfrenta problemas de seguridad.
La crítica hacia Delfino apunta precisamente a eso: que una autoridad comunal tiene la obligación de representar a sus vecinos incluso cuando la autoridad de turno en La Moneda pertenece a un sector político distinto.
Si existen desacuerdos con las políticas de seguridad del Gobierno, la instancia natural para expresarlos es precisamente una mesa de trabajo como la convocada en La Moneda.
Retirarse puede ser una señal política. Pero también puede ser interpretado por los vecinos como una oportunidad perdida para defender sus necesidades de seguridad.
Los vecinos esperan soluciones, no trincheras políticas
Quinta Normal necesita coordinación entre municipio, Carabineros, Gobierno y demás instituciones responsables de la seguridad.
Los vecinos esperan mayor presencia policial, prevención, recuperación de espacios públicos y respuestas frente a los delitos.
Y, sobre todo, esperan que sus autoridades sean capaces de sentarse en una misma mesa aunque piensen distinto.
Porque mientras los políticos discuten, los vecinos siguen viviendo la inseguridad en sus propios barrios.
El episodio de La Moneda deja así una pregunta incómoda para la alcaldesa Karina Delfino:
¿Qué era más importante este martes: marcar distancia política con el Gobierno o permanecer hasta el final de una reunión destinada a discutir cómo enfrentar la delincuencia que afecta a los vecinos de Quinta Normal?
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