Diego Ancalao apunta a Vallespín y Espinoza durante juicio en Puerto Montt: “En este banquillo de los acusados deberían estar sentados…”

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La defensa del imputado por el denominado caso Fundaciones expuso ante el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Puerto Montt una serie de conversaciones entre Viviana Godoy y el entonces gobernador regional Patricio Vallespín. Ancalao sostuvo que los mensajes serían relevantes para su tesis de una eventual coordinación política en torno a la investigación.

Una de las jornadas más intensas del juicio oral contra Diego Ancalao Gavilán estuvo marcada por la revisión de una serie de conversaciones de WhatsApp entre Viviana Godoy y Patricio Vallespín (PS), antecedentes que fueron utilizados por la defensa para interrogar al imputado respecto de sus acusaciones sobre una eventual operación política en su contra.

Durante la audiencia, Ancalao realizó además una de sus declaraciones más fuertes desde el inicio del juicio y sostuvo que, desde su perspectiva, quienes deberían estar sentados en el lugar de los acusados serían otros actores políticos.

“En este banquillo de los acusados deberían estar sentados el señor Vallespín, Espinoza”, afirmó Ancalao.

La frase se produjo luego de que su defensa abordara distintas conversaciones extraídas desde teléfonos y que forman parte de los antecedentes incorporados al juicio.

Los mensajes del 17 de julio

Uno de los elementos centrales expuestos durante la audiencia corresponde a una conversación registrada el 17 de julio de 2023.

Según la documentación, a las 15:09:15 horas, Patricio Vallespín escribió a Viviana Godoy: “Me lo acaba de enviar Fidel”. Posteriormente, a las 16:31:58, aparece la respuesta: “Qué podemos hacer ante eso?”. Vallespín responde minutos después: “No sé” y “Estoy averiguando”.

A las 16:35:58, la conversación continúa con un análisis sobre la información recibida y la referencia a un eventual tráfico de influencias. En el mensaje se plantea que la contratación cuestionada sería una decisión de la institución correspondiente y se cuestiona cómo podría probarse que existió tráfico de influencias. También se señala que, en materia penal, la responsabilidad es individual.

Minutos después, Godoy pregunta: “Cómo podemos prever eso? Nos corresponde y cuál es el delito?”. Vallespín responde que comparte el análisis y que lo va a indagar.

La captura de “Fidel Senador”

Durante la audiencia también fue exhibida una captura de pantalla enviada por Viviana Godoy a Patricio Vallespín.

En la imagen aparece una conversación identificada como “Fidel Senador”, en la que se habla de información relacionada con una investigación de Fiscalía sobre fundaciones y de eventuales funcionarios que habrían influido en una contratación.

La documentación incorporada al expediente identifica esa captura como un antecedente enviado a Vallespín el 17 de julio de 2023.

Fue precisamente este elemento el que la defensa utilizó posteriormente para preguntarle a Ancalao por el contenido de las comunicaciones y por el rol que, según su interpretación, habría tenido el senador Fidel Espinosa.

Ancalao: “Yo no inventé nada de eso”

Durante el interrogatorio, el abogado defensor David Saavedra pidió a Ancalao que explicara el contexto de una reunión en la que había mencionado la intervención de Fidel Espinosa.

Ancalao sostuvo que los antecedentes estaban contenidos en la carpeta investigativa y que correspondían a información extraída por la Policía de Investigaciones.

Según su versión, las conversaciones demostrarían que existía conocimiento sobre una investigación relacionada con un eventual tráfico de influencias.

El imputado insistió en que no se trataba de una interpretación inventada por él, sino de antecedentes que, según afirmó, se encontraban en los registros de la investigación.

Las reuniones y las referencias a “M1” y “M2”

Otro elemento abordado durante el interrogatorio fueron las conversaciones del 4 de julio de 2023.

En ellas aparecen referencias a realizar “algo lúdico” y posteriormente a una posible reunión con “M1, L, M2”.

Dos días después, el 6 de julio, otra conversación registra una coordinación para una reunión en el departamento de Vallespín. Ante la consulta sobre quiénes asistirían, aparece la respuesta: “Viene Allan, Luciano y F”, mientras que posteriormente se indica que estaban invitados a las 21:00 horas.

Ancalao vinculó estos antecedentes, durante su declaración, con la tesis de que se habrían desarrollado reuniones para abordar la situación generada por la investigación.

Sin embargo, la existencia de estas reuniones o conversaciones no permite por sí sola concluir que hayan tenido el propósito que Ancalao les atribuye. Esa interpretación forma parte de la tesis expuesta por el imputado y su defensa.

“Chao Kimün”, otro de los puntos mencionados

La defensa también preguntó a Ancalao por una expresión que había utilizado anteriormente durante su declaración: “Chao Kimün”.

El concepto aparece en una conversación del 4 de julio de 2023. En ella se habla de la necesidad de contar con un modelo general de seguimiento de programas y aparece la frase: “llegar a decir que Kimün chao por ejemplo”.

Ancalao sostuvo durante el juicio que esa expresión era relevante y que, desde su interpretación, los mensajes demostrarían la existencia de una determinada coordinación administrativa.

Las comunicaciones con Fiscalía

Las conversaciones también contienen múltiples referencias a la entrega de antecedentes al Ministerio Público.

El 6 de julio, Vallespín consulta a Godoy sobre el envío de documentación y sobre si la Fiscalía había solicitado que los antecedentes fueran entregados por correo. En la misma conversación, Vallespín señala que tenía una reunión con un abogado especialista en injurias y calumnias para analizar eventuales acciones contra medios que habían difundido información relacionada con las fundaciones.

Al día siguiente, Vallespín escribe desde la ruta entre Llanquihue y Osorno y solicita que esté todo preparado para entregar lo requerido por el Ministerio Público. También señala que confía en que el proceso técnico y los procedimientos estén claros.

Las conversaciones posteriores muestran que la entrega y preparación de antecedentes continuó siendo un asunto recurrente durante esos días.

“Control de daños” y las tensiones con Fidel

Los mensajes del 8 de julio muestran además conversaciones sobre la tensión política que se había generado.

En uno de los intercambios aparece la expresión “control de daños”, mientras se analiza la situación política y comunicacional que rodeaba a Vallespín y las fundaciones.

En otro mensaje de esa misma jornada se menciona a Fidel y se señala que algunos integrantes del equipo también tenían problemas con él, mientras se habla de la necesidad de “calmar” a determinados actores.

Estos antecedentes fueron utilizados por la defensa para contextualizar la relación entre los distintos protagonistas de la controversia.

Ancalao niega haberse reunido con Espinoza

Durante el interrogatorio, el defensor realizó una pregunta directa a Ancalao:

—¿Usted se reunió en alguna oportunidad con don Fidel?

La respuesta fue negativa.

Ancalao sostuvo que nunca se había reunido personalmente con Fidel Espinoza y que no lo conocía.

Sin embargo, afirmó que había investigado posteriormente los antecedentes difundidos públicamente y que, desde su perspectiva, Espinosa habría tenido un papel importante en lo que calificó como una “condena política” en su contra.

“No es solamente el señor Espinoza”

Ancalao sostuvo que, en su opinión, el episodio no habría involucrado únicamente a Espinosa.

Según su declaración, habría existido una eventual coordinación con el Gobierno Regional y otros actores, y afirmó que los peritajes de teléfonos serían relevantes para establecer esa hipótesis.

El imputado sostuvo además que, a su juicio, determinados antecedentes demostrarían gestiones realizadas en favor de personas involucradas en la controversia.

Estas afirmaciones corresponden a la versión entregada por Ancalao durante el juicio y no constituyen una conclusión establecida por el tribunal.

La crítica de Ancalao al Ministerio Público

La intervención del imputado también derivó en una crítica directa a la actuación del Ministerio Público.

Ancalao cuestionó que, según su apreciación, determinadas personas no hayan sido formalizadas o acusadas mientras él enfrenta cargos en la causa.

En ese contexto sostuvo que la investigación no habría tenido el mismo estándar respecto de todos los involucrados.

También cuestionó que determinadas fundaciones o personas no fueran investigadas de la misma manera que quienes terminaron enfrentando medidas cautelares.

“Los verdaderos responsables no han sido acusados”

Hacia el final de su intervención, Ancalao volvió a plantear su principal cuestionamiento.

Según su versión, los antecedentes que se estaban exhibiendo durante el juicio permitirían identificar a otros responsables de los hechos que se investigan.

Fue entonces cuando sostuvo que, si efectivamente se hiciera justicia conforme a su interpretación de los antecedentes, Vallespín y Espinosa deberían ocupar el lugar de los acusados.

“En este banquillo de los acusados deberían estar sentados el señor Vallespín, Espinoza”, afirmó.

Ancalao agregó que, a su juicio, los verdaderos responsables “no hayan sido formalizados ni acusados en esta causa”.

Un expediente que ahora adquiere protagonismo en el juicio

Las conversaciones entre Godoy y Vallespín forman parte de un documento de 115 páginas, donde se registran comunicaciones de WhatsApp de distintas fechas de julio de 2023.

Los mensajes muestran conversaciones sobre la entrega de información al Ministerio Público, reuniones, asuntos administrativos, estrategia comunicacional y la relación entre distintos actores políticos.

Pero el punto que adquirió especial relevancia durante la audiencia fue el intercambio del 17 de julio, cuando aparece la comunicación de Vallespín indicando que había recibido información de Fidel y, posteriormente, el análisis sobre un eventual tráfico de influencias.

Para la defensa de Ancalao, estos antecedentes son parte de la evidencia que permitiría sostener su tesis sobre una eventual coordinación política.

Para el tribunal, en cambio, será necesario ponderar estos mensajes junto con el resto de la prueba que se incorpore durante el juicio.

La frase que queda instalada en la audiencia

La jornada dejó así una de las declaraciones más contundentes de Diego Ancalao desde el inicio del juicio.

Mientras su defensa intenta instalar una interpretación alternativa de los antecedentes investigativos, el imputado apunta directamente a dos nombres: Patricio Vallespín y Fidel Espinoza.

Su planteamiento es categórico: sostiene que ellos, y otros actores que menciona durante su declaración, deberían responder por hechos que actualmente forman parte del debate judicial.

Pero será el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Puerto Montt, y no las partes, el que finalmente determine qué hechos se encuentran acreditados y qué valor probatorio tienen las conversaciones exhibidas durante el juicio.

“En este banquillo de los acusados deberían estar sentados el señor Vallespín, Espinoza”.

Una frase que marca un nuevo capítulo en el juicio contra Diego Ancalao y que pone nuevamente el foco sobre las comunicaciones de julio de 2023, el contenido de los teléfonos incautados y las relaciones políticas que rodearon la investigación por las fundaciones.

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