Pirotecnia en fin de año: un llamado urgente al sentido común en Quinta Normal

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Las fiestas de fin de año suelen llenar de alegría a las familias de Quinta Normal. Sin embargo, cada diciembre se repite una problemática que afecta silenciosamente a cientos de vecinos: el uso de pirotecnia informal, una práctica que, además de ser ilegal, provoca serios impactos en niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA), adultos mayores y animales de compañía.

Niños con TEA: un estallido que se transforma en crisis

Para muchas familias con hijos e hijas dentro del espectro autista, los estruendos de los fuegos artificiales no son un juego ni un espectáculo. Son detonantes de crisis sensoriales que pueden provocar llanto incontrolable, desorientación, episodios de ansiedad severa e incluso autolesiones.

El sonido repentino, impredecible y de alta intensidad es especialmente difícil de procesar. Aunque los padres tomen medidas, como auriculares, ambientes tranquilos o rutinas preparadas, la realidad es que ningún mecanismo logra contrarrestar completamente el efecto de un estallido cercano.

Perros y gatos: el miedo que no pueden explicar

En los animales de compañía, especialmente los perros, los fuegos artificiales generan pánico, taquicardia, temblores, intentos desesperados de escape y extravíos. Cada año, veterinarios y organizaciones de rescate reportan un aumento en animales perdidos o lesionados producto del miedo.

No se trata solo de malestar: muchos animales mayores o con enfermedades cardíacas pueden sufrir consecuencias graves.

Adultos mayores: salud y bienestar en riesgo

Las personas mayores también viven los efectos de esta práctica. Para quienes tienen problemas cardíacos, hipertensión o movilidad reducida, los ruidos intensos pueden generar sobresaltos peligrosos, interrupción del sueño y estrés prolongado. A esto se suma que, para muchos vecinos, la pirotecnia equivale a inseguridad y temor en sus propios barrios.

Una práctica ilegal y peligrosa

Cabe recordar que en Chile la venta, manipulación o uso de pirotecnia no autorizada está prohibida por ley, y que los artículos caseros o de fabricación informal son una de las principales causas de quemaduras graves en menores durante estas fechas.

El llamado de todos los años: usar el sentido común

Como comunidad de Quinta Normal, tenemos la responsabilidad de pensar en nuestros vecinos. No todas las celebraciones significan alegría para todos.
Cada estallido tiene consecuencias: un niño entrando en crisis, un adulto mayor despertando aterrado, un perro que huye sin rumbo.

Este fin de año, el llamado es simple:
Cuidemos nuestra comuna, evitemos la pirotecnia ilegal y apostemos por celebraciones seguras, respetuosas y comunitarias. La fiesta la hacemos entre todos, y el bienestar también.

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