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Una nueva controversia en el ámbito del espectáculo chileno ha reabierto el debate público sobre los límites éticos y legales de la exposición de niños en medios de comunicación, especialmente cuando se trata de figuras públicas.
La polémica más reciente y de mayor gravedad involucra al animador de televisión Rafael Araneda y al periodista de espectáculos Sergio Rojas, a raíz de comentarios emitidos por este último en enero de 2026, referidos al proceso de adopción y a la exposición pública del hijo menor de Araneda y su esposa, Marcela Vacarezza, el niño Benjamín.
El conflicto se originó luego de que Sergio Rojas cuestionara públicamente las intenciones de la pareja al adoptar y posteriormente mostrar a su hijo en distintos espacios mediáticos, sugiriendo una eventual sobreexposición con fines de beneficio personal o mediático. Estas declaraciones generaron una inmediata reacción por parte del matrimonio, quienes calificaron los dichos como “racistas, violentos e inaceptables”.
En respuesta, Rafael Araneda y Marcela Vacarezza presentaron una denuncia formal ante el Consejo Nacional de Televisión (CNTV), solicitando que se evalúe una eventual vulneración a la normativa vigente sobre protección de la infancia en contenidos televisivos. Asimismo, anunciaron el inicio de acciones legales por injurias y calumnias en contra del comunicador.
En este contexto, la Organización “Amor de Papá“, está conformada por papás, familiares y amigos, que tiene como objetivo primordial proteger los derechos de niñas y niños, emitió una declaración pública señalando que:
“En Chile, la exposición pública de niños y niñas menores de edad en medios de comunicación debe regirse estrictamente por el principio del interés superior del niño. Ninguna autorización parental ni condición de figura pública habilita la difusión de la imagen de un menor cuando esta pueda afectar su dignidad, su desarrollo emocional o su vida privada.
La Ley N° 21.430 es clara al establecer que el derecho a la honra, intimidad y propia imagen de los niños prevalece por sobre cualquier interés adulto o mediático. Cuando la exposición genera estigmatización, burlas o instrumentalización, el Estado tiene el deber de intervenir a través del CNTV y los tribunales de justicia.”
Desde la organización añadieron que este tipo de controversias “evidencian la necesidad de un debate responsable y respetuoso, que excluya a los niños del conflicto entre adultos y ponga en el centro la protección efectiva de sus derechos fundamentales”.
Más allá del conflicto puntual entre las partes involucradas, el caso ha vuelto a instalar la discusión sobre el rol de los medios de comunicación y de los comentaristas de espectáculos frente a la infancia, así como la responsabilidad que tienen las figuras públicas al momento de exponer a sus hijos en espacios de alta visibilidad.
La controversia continúa en desarrollo y se espera que las instancias administrativas y judiciales correspondientes permitan establecer responsabilidades y delimitar con claridad los márgenes del debate público cuando este involucra a menores de edad.
Declaración Pública de la Agrupación Amor de Papá www.amordepapa.org

Ver también

Quintanormalino, Co-fundador de “El Carrascal”.


