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El voluntario de la Segunda Compañía de Bomberos de Quinta Normal, Erivan Florian, compartió cómo enfrentó el incendio que destruyó su hogar, el apoyo recibido por sus compañeros y vecinos, y el llamado que hoy hace a la comunidad para fortalecer a las compañías de Bomberos.
Acostumbrado a acudir a las emergencias para proteger la vida y los bienes de otras personas, Erivan Florian jamás imaginó que tendría que enfrentar una de las situaciones más difíciles de su vida desde el otro lado: ver cómo un incendio consumía su propia casa.
En conversación con El Carrascal, el voluntario de la Segunda Compañía de Bomberos de Quinta Normal relató que, pese a la experiencia que entrega el servicio bomberil para actuar con serenidad en momentos críticos, la noticia de que el siniestro afectaba a su hogar lo golpeó profundamente.
“En las emergencias uno aprende a mantener la mente fría y a actuar casi en piloto automático para resolver la situación. Pero cuando recibí la llamada y supe que era mi casa, sentí que todo se venía abajo. Pensé en todo el esfuerzo y sacrificio que se estaba perdiendo. Cuando llegué y vi la escena, me derrumbé”, expresó.
Florian explicó que uno de los momentos más difíciles fue sentirse incapaz de intervenir para combatir el fuego, justamente cuando su formación como bombero le impulsaba a actuar.
“Lo más duro fue no poder entrar, no tener el equipo ni las herramientas que normalmente utilizo para enfrentar una emergencia. Ver la magnitud del incendio y no poder hacer nada fue muy difícil”, señaló.
Recordó que su familia también vivió momentos de gran angustia al intentar rescatar algunas de sus pertenencias, pero finalmente comprendieron que ningún bien material justificaba poner en riesgo sus vidas.
“Afortunadamente, las pérdidas fueron materiales. Todos queríamos entrar a salvar algo, pero entre nosotros mismos nos detuvimos, porque entendimos que no valía la pena sacrificar la salud de la familia por lo material”, afirmó.
El respaldo de sus compañeros y la comunidad
Tras el incendio, Erivan destacó el apoyo que recibió tanto de sus compañeros del Cuerpo de Bomberos de Quinta Normal como de los vecinos de la comuna, quienes rápidamente organizaron diversas muestras de solidaridad.
El voluntario reconoció que, como ocurre en cualquier organización, pueden existir diferencias entre quienes integran una compañía, pero aseguró que una situación como esta demuestra el verdadero espíritu bomberil.
“Nunca nos abandonamos entre cofrades. He admirado profundamente el apoyo de la comunidad de Quinta Normal y de los Bomberos del Cuerpo de Bomberos de Quinta Normal. Hoy me queda más claro que nunca que la relación entre los bomberos y su comunidad es como la de los mosqueteros: uno para todos y todos para uno”, sostuvo.
Un llamado a fortalecer a Bomberos
Finalmente, Florian quiso agradecer a todas las personas que han colaborado tras el incendio, ya sea con ayuda material, aportes o simplemente preguntando cómo apoyar.
Al mismo tiempo, aprovechó la oportunidad para hacer un llamado a los vecinos a involucrarse más con sus compañías de Bomberos, señalando que muchas enfrentan importantes limitaciones económicas.
“Invito a la comunidad a no abandonar a sus Bomberos, a conocer sus cuarteles y los carros de su sector. Muchas veces, por falta de recursos, algunos vehículos quedan fuera de servicio y eso obliga a que compañías más lejanas deban acudir a las emergencias, tal como ocurrió con mi casa”, explicó.
Para el voluntario, el vínculo entre Bomberos y la comunidad debe fortalecerse de manera permanente.
“La comunidad necesita sentirse protegida por sus Bomberos, y los Bomberos necesitan de su comunidad para salir adelante”, concluyó.
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Quintanormalino, Co-fundador de “El Carrascal”.


