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En conversación con El Carrascal, el director ejecutivo de Amnistía Internacional Chile reflexiona sobre los principales desafíos del país en materia de derechos humanos, seguridad pública, migración y participación ciudadana. Además, entrega su visión sobre el rol de los municipios y las comunidades en la construcción de barrios más seguros, inclusivos y democráticos.
Cuando se habla de derechos humanos, muchas personas los relacionan únicamente con las violaciones ocurridas durante la dictadura militar o con episodios de alta connotación pública. Sin embargo, para Rodrigo Bustos Bottai, director ejecutivo de Amnistía Internacional Chile, la realidad es mucho más amplia.
“Los derechos humanos tienen que ver con poder vivir bien, sin discriminación y con igualdad”, afirma durante su conversación con El Carrascal. “Se expresan en el acceso a una salud de calidad, a la educación, a la cultura, a un medio ambiente libre de contaminación, a pensiones dignas y también en las oportunidades que tienen las personas para desarrollarse en su comunidad”.
Desde esa mirada, sostiene que comunas como Quinta Normal representan un ejemplo claro de cómo los derechos humanos forman parte de la vida cotidiana y de las decisiones que afectan directamente a las familias.
Una preocupación permanente
Amnistía Internacional desarrolla su trabajo en Chile desde 1983 y actualmente concentra su labor en diversas áreas relacionadas con la protección de los derechos fundamentales.
Según explica Bustos, la organización mantiene especial preocupación por la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas de violaciones a los derechos humanos, así como por la defensa de los derechos sociales, económicos, culturales y ambientales.
A ello se suma una inquietud frente al escenario internacional y nacional.
“Nos preocupa especialmente cualquier retroceso en derechos fundamentales y el avance de discursos y acciones antiderechos. Nuestro trabajo busca precisamente fortalecer las garantías para todas las personas, sin discriminación”, señala.
El rol de los municipios
Uno de los temas centrales de la entrevista es la importancia que tienen los gobiernos locales en la protección de los derechos humanos.
Aunque recuerda que la obligación principal corresponde al Estado, destaca que los municipios poseen una relación directa con las necesidades de la ciudadanía.
“La administración de la salud primaria, la educación pública donde corresponda, la recuperación de espacios públicos, la mantención de áreas verdes, la limpieza de la comuna y muchas políticas sociales forman parte de la garantía de derechos que viven diariamente los vecinos”, explica.
Para Bustos, la gestión territorial permite detectar con mayor rapidez las necesidades de la población y desarrollar respuestas acordes a la realidad de cada barrio.
Quinta Normal y la diversidad cultural
La conversación también abordó uno de los rasgos más característicos de Quinta Normal: su creciente diversidad cultural y la presencia de comunidades migrantes.
El director ejecutivo de Amnistía Internacional sostiene que la migración ha acompañado históricamente a la humanidad y que el desafío consiste en generar procesos de integración que respeten la dignidad de las personas.
“Las organizaciones internacionales han demostrado que la migración enriquece culturalmente a las sociedades. El desafío es desarrollar políticas públicas que permitan una integración efectiva, con igualdad de derechos y sin discriminación”, afirma.
Seguridad y derechos humanos
La seguridad pública es una de las principales preocupaciones de los vecinos de Quinta Normal.
Sobre este punto, Bustos sostiene que no existe contradicción entre combatir la delincuencia y proteger los derechos fundamentales.
“El mantenimiento del orden y la protección de los derechos humanos no son conceptos opuestos; por el contrario, se complementan y constituyen pilares esenciales de un Estado de Derecho”, señala.
Agrega que el fortalecimiento de las policías debe ir acompañado de protocolos claros, formación permanente y reglas transparentes sobre el uso de la fuerza.
Asimismo, considera que la prevención también requiere recuperar espacios públicos, mejorar la iluminación, fortalecer la convivencia barrial y generar oportunidades para niños, niñas y jóvenes.

Educación para construir comunidad
Otro de los ejes del trabajo de Amnistía Internacional es la educación en derechos humanos.
Bustos sostiene que las organizaciones sociales cumplen un papel fundamental en la construcción de comunidades más participativas.
“La educación permite conocer nuestros derechos, reconocer cuándo han sido vulnerados y actuar para defenderlos. También fortalece la participación ciudadana y la organización comunitaria”, explica.
En ese contexto, destaca iniciativas como la plataforma gratuita Academia Amnistía, donde cualquier persona puede acceder a cursos sobre derechos humanos, medio ambiente, igualdad de género, derecho a la protesta y otros temas de interés ciudadano.
El debate sobre seguridad
Durante la entrevista también fue consultado por diversas iniciativas legislativas impulsadas en materia de seguridad pública.
Respecto del proyecto que crea un Registro Nacional de Actos Vandálicos e Incivilidades, Bustos manifestó la posición crítica de Amnistía Internacional, señalando que la organización monitorearácontinuará siguiendo su tramitación desde la perspectiva de los derechos humanos.
Asimismo, expresó preocupación por algunas políticas públicas implementadas durante los primeros meses del actual Gobierno, argumentando que, desde la visión de la organización, es necesario resguardar el equilibrio entre seguridad, libertades públicas y derechos fundamentales.
Un llamado a Quinta Normal
Al finalizar la conversación, Rodrigo Bustos dirigió un mensaje a los vecinos y vecinas de nuestra comuna.
Reconoció que el contexto social presenta importantes desafíos, pero insistió en que la respuesta debe construirse desde la organización comunitaria, la solidaridad y la participación ciudadana.
“El camino de los derechos humanos nunca ha sido fácil. Está lleno de desafíos, pero será mucho más amable si lo recorremos en comunidad. El llamado es a no guardar silencio, a participar, a defender la dignidad de todas las personas y a trabajar unidos para construir barrios más seguros, inclusivos y democráticos”.
Para Amnistía Internacional, concluye Bustos, la protección de los derechos humanos no corresponde únicamente a las instituciones públicas. También depende del compromiso cotidiano de las comunidades, las organizaciones sociales y cada uno de los ciudadanos que buscan construir una sociedad más justa.
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Quintanormalino, Co-fundador de “El Carrascal”.


